Adán Buenosayres

Adán Buenosayres

Presenting both a breathtaking translation and thorough explanatory notes, Norman Cheadle captures the limit language of Marechal's original and guides the reader along an unmatched journey through the culture of Buenos Aires.

This first-ever English translation brings to light Marechal's masterwork with an introduction outlining the novel's importance in various contexts - Argentine, Latin American, and world literature - and with notes illuminating its literary, cultural, and historical references.

A salient feature of the Argentine canon, Adam Buenosayres is both a path-breaking novel and a key text for understanding Argentina's cultural and political history.

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No entendieron nunca que Marechal había creado una obra de arte en formato de novela, de avanzada y vanguardista, pues esos son ni más ni menos, los adjetivos que definen a este libro memorable. Todos los temas que atraviesan la existencia del ser humano son tratados aquí en esta novela, que no deja resquicio para descarte alguno. Es además un libro en el que todo sucede en tan solo veinticuatro horas, de la misma manera que en el Ulises de James Joyce (en el caso del Finnegans Wake, también del mismo autor, Joyce va más allá, abarcando toda la historia en una sola noche), y es para mí la única característica que equipara a "Adán Buenosayres" con "Ulises". Tal vez si pueda reconocer que por mera coincidencia, la visita que en las primeras páginas del libro que Adán le hace a Samuel Tesler se asemeje a la de Stephen Dédalus en la casa de Leopoldo Bloom en el "Ulises", pero es de esta manera en que ambas historias comienzan y se desarrollan. Él mismo define el racconto de sus experiencias de vida en el Cuaderno de tapas azules como la "historia de un alma, no de un hombre." De todos modos, es siempre necesario en toda historia contar con otros personajes y en el caso de él, es acompañado por unos amigos increíbles. Además de los amigos de Adán, nos encontraremos con una infinidad de personajes que aunque secundarios son realmente memorables, como pueden ser los cocheros (el viejo, el gordo y el flaco), La flor del barrio, las tres señoritas Ladeazul, Ladeblanco, Ladeverde, Ruth, la Beba, la vieja Chacharola, el ciego Polifemo (que tiene nombre del cíclope derrotado por Ulises), el contador Zanetti, el taita flores, el guapo Rivera y tantos otros. Cabe mencionar un detalle: en varias ocasiones, Marechal establece triadas de personajes (gracias Héctor) como es el caso de los cocheros, de las tres señoritas vestidas de colores, el trío "Los bohemios", las tres cuñadas necrófilas que se corresponden directamente a una inspiración que Marechal pueda haber tenido de las tres brujas de "Macbeth" y en contrapunto con las tres tías con quienes entablan una discusión muy divertida durante el entierro de Juan Robles, en una casa donde Adán y sus amigos llegaron desde la lejana Villa Crespo. Nos da una lección de historia , filosofía, metafísica y sociología en las primera gran escena del libro, durante una velada en la aristocrática casa de los Admunsen. Más allá de no poner en tela de juicio la apreciación de semejante escritor (qué puede discutirle un simple lector como yo), creo que este sexto libro es esencial para entender que el cuaderno de tapas azules no está demás porque nos da las claves para llegar a lo profundo del alma de Adán Buenosayres, quien a partir de narrar los distintos sucesos de su vida nos da un pantallazo general de lo que la poesía logró en él, de como se manifestó en él esa revelación mística, del descubrimiento y devoción por una hermosa joven, Solveig Admunsen y de como sopesa a la Solveig terrenal con la celestial, definiéndola con una descripción poética, bella y sublime y para lo cual, el autor emplea lo mejor del romanticismo que Edgar Allan Poe supo imprimirles las mujeres de sus cuentos Ligia, Morelia y Eleonora. Todas estas mujeres, Solveig incluida son el típico arquetipo de la mujer ideal en donde la belleza alcanza la misma intensidad que la misma muerte y es por todo esto que creo que este Cuaderno de tapas azules no debería omitirse, pues ayuda mucho en la comprensión de quién es realmente Adán Buenosayres. Para esta aventura, el astrólogo Schultze (un Virgilio de ferretería) invitará a Adán (un Dante de cartón) a descender por un ombú en las afueras de los pagos de Saavedra, de la misma manera que la madriguera de conejo de "Alicia en el país de las maravillas o la selva-limbo de la "Divina Comedia", dejará a los dos visitantes en las puertas de este lugar tan particular, llamado Cacodelphia, que equivale al Infierno de Dante, al Hades de Ulises o Eneas y al Tártaro de Orfeo. Con una impresionante imaginería y descripción gráfica, Marechal nos deleita con este infierno bizarro y maravilloso a la vez con la diferencia de que no mete allí a sus enemigos como Dante, sino que estos vuelven a aparecer para contarles a los visitantes los pormenores de lo que les sucedió cuando vivían, como pasa en la Ilíada y la Eneida, así, volveremos a encontrarnos con los personajes más emblemáticos de los cinco capítulos previos de la novela. Leopoldo Marechal es y será uno de los más gloriosos exponentes de las letras que dio nuestro país y considero que de no haber sido por Borges hubiera su importancia hubiera adquirido un relieve casi prioritario de nuestra literatura además de sostener (y me hago cargo de lo que digo) que es un escritor muy superior a Ernesto Sábato en todo sentido.

I refer to the illustrious and never-sufficiently-praised pipsqueak Bernini. The pipsqueak mumbled a few choice words in the night and concluded: Thats my business. Fine, then, said Bernini, giving in to his buddies concern. The ground of the pampa, Bernini insisted, is a marine formation. Two or three indignant voices exploded in the blackness: Have an eye for the pipsqueak! The excursionists might well have succumbed to incurable awe, if not for the pipsqueak Bernini who, thanks to his Anglo-Saxon side, identified the beast as the famous Glyptodon, a dinosaur indigenous to our prehistoric pampas. But what most amazed the adventurers was the monsters scar-filled face: a toothless mouth, nostrils scabby with antediluvian snot, and two little eyes peering out through fossilized rheum with a faraway look, as though adrift in memories of barbarous geological sorrows. Asked by the astrologer Schultz whether it was mortal, immortal, or an intermediary being, the Glyptodon promptly self-identified as the selfsame Spirit of the Earth just summoned by the High Priest Bernini. The Glyptodon replied that his sole object was to correct the error committed just now by the High Priest, whose theories about the pampas loess betrayed a macaronic erudition picked up from dime-store manuals. Vacillating between indignation and respect, the High Priest Bernini asked how he had erred. By inventing a marine origin for the pampas topsoil deposits, came the Glyptodons response. Defeated and humiliated, the High Priest Bernini withdrew from the fray. Then Schultz beseeched the monster, by the god Erebos and the night, by the soul of Darwin and the shade of Ameghino, to reveal to us sad wanderers the authentic origin of the pampas loess. After a professorial pause, the Glypdoton declared the Aeolian origin of that loess: In principium, he solemnly intoned, the pampa was a crystalline base formed by mountainous structures. Or, to make it even clearer: the pampa was a great plain of destruction. inquired Del Solar, whose patriotic ears didnt like the sound of the word destruction. Because, answered the Glyptodon, thanks to a relatively warm and dry climate, the vertically outstanding rock structures of metamorphic, sedimentary, and crystalline formation underwent, in situ, a process of hydrolithic alteration or partial lateralization. But Schultz the astrologer, after thanking the spectre for the valuable lesson in geology, asked if he would be so kind as to answer two or three questions from his friends, noteworthy one and all in the arts and letters. The ghost said yes, so Samuel stepped forward to ask about the origin of the human contingents who would likely come to settle that unpopulated region. The Glyptodon seemed to hesitate, mumbled something about not being allowed to reveal the future, and ended by insinuating that the plains ethnographic formation would be quite similar to its geological formation, for the human contingents mentioned by Samuel would also be a re-aggregation of elements in destruction, swept from the eight directions of the Globe all the way to our plains by the terrible and ever restless wind of History. And the creatures goodwill might have reached the sublime, if Franky Amundsen skeptical worm in the bright red apple of the ideal hadnt piped up, asking point-blank if its peludo-like structure didnt have something to do, symbolically at least, with a famous political leader who at the time was both the darling of the masses and the delight of the Muses. But the High Priest Bernini devoutly implored him to leave some message for future generations before departing. The Glyptodon nodded, lifted his tail to let fly three large spheres of fossilized manure, then disappeared into the blackness whence he had come. The Adventure of the Glyptodon, as it later came to be known, would have been enough to set off anybodys imagination, and all the more so in those men, well seasoned in the dangerous game of fantasy.

As on its first day, the world sprang forth from love and hate (Hail, old Empedocles!), and the world was a rose, a pomegranate, a pipe, a book. Caught between the call of sleep still tugging at his flesh and the claims of the world already stuttering its first names, Adam looked askance at the three pomegranates on the clay plate, the wilted rose in the wineglass, and the half-dozen pipes lying on his work table. And at last Adam Buenosayres is an intricate and stupefying roman à clef in which behind the invented names are hidden real people among whom are Jorge Luis Borges, Xul Solar, Jacobo Fijman and others. But Adam Buenosayres relates to The Odyssey as Don Quixote relates to the chivalric romance so the novel is a long Quixotic journey through the nocturnal reality Theyd all crossed the line now into the land of adventure. Adam Buenosayres is an unarguable tour de force and it ends with Journey to the Dark City of Cacodelphia a book inside the book, which itself is a book of books ending in purely Kafkian metamorphosis.

This is important, not to be read as Adam being a stand in for the city, but instead as an ever present reminder of the presence of the city; Buenos Aires here plays much the same role as Dublin played in Ulysses. And, much as Ulysses could have been set no where except Dublin, Buenos Aires is inextricably entangled into the fiber of this novel. Another note about Ulysses/Joyce: this novel well earns its "Joycean" descriptor: it feels very much like Ulysses in its reading; however, it is both more coherent (at a purely surface level) and less concise/precise than Ulysses. Without this last book (and I'll even include book six here) I really feel this novel would have felt too much like a Ulysses imitation; I still felt that keenly at times, but Marechal manages to make the book strongly his own through this latter half, and also through the strong interwoven presence of his home, Buenos Aires.

s. IV), anónimo (numerosas alusiones y citas). * Odas para el hombre y la mujer (1929) de Leopoldo Marechal (alusiones y citas de diversos poemas). * Días como flechas (1926) de Leopoldo Marechal (alusiones y citas de diversos poemas). C.), anónimo, atribuido a Hesíodo en el pasado (alusión). * Tango "Cascabelito" (1924) de José Bohr y Juan Andrés Caruso (cita). * Poema "Laberinto de amor" (1936) de Leopoldo Marechal (cita). * Vida de Santa Rosa de Lima (1943) de Leopoldo Marechal (alusión). * Sonetos a Sophia y otros poemas (1940) de Leopoldo Marechal (alusiones y citas de diversos poemas). * Poemas australes (1937) de Leopoldo Marechal (alusiones y citas de diversos poemas). 1936) de Leopoldo Marechal (alusiones y citas). * Poema "El solterón" (1905) de Leopoldo Lugones (alusión). * Ópera Teseo (1713) de Georg Friedrich Händel y Nicola Francesco Haym (alusión). * Mención al mito griego del nacimiento de Atenea en su versión más común, surgiendo de la cabeza de Zeus, cuya primera mención de que se tiene registro está en la Ilíada (ca. * Mención al mito latino del nacimiento de Marte, según la versión de Ovidio en Fasti (8) (también conocida como Fastos o El libro de los días), en la que Marte es concebido cuando Flora toca con una de sus flores el vientre de Juno. * Mención al mito latino de la crianza de Rómulo y Remo por parte de la loba, cuya primera mención registrada está en Antigüedades romanas (ca. * Mención al mito grecolatino del estrangulamiento de las serpientes de Hera por parte de un Heracles infante, cuya primera mención registrada está en las Fabulae (ca. * Mención al personaje de Santos Vega, de la tradición argentina, legendario gaucho y payador invencible que se enfrenta a Juan sin Ropa (el diablo disfrazado) en una payada y pierde, conocido por Santos Vega (1885) de Rafael Obligado y cuya primera mención registrada está en el poema "A Santos Vega, payador argentino" (1838) de Bartolomé Mitre, basado en la vida de Santos Vega (1755-1825). * Mención al mito del Andrógino o Hermafrodita según El banquete (380) de Platón: seres bisexuales que se alzaron contra los dioses y fueron castigados con la escisión de sus cuerpos en mitades femeninas y masculinas. * Mención al mito grecolatino de Narciso, cuya primera mención registrada está en las Metamorfosis (8) de Ovidio. * Mención al personaje de Helena de Troya, de la mitología griega, cuya primera mención registrada posiblemente está en la Odisea (ca. * Mención al personaje de Hamlet, conocido por la tragedia Hamlet (1602) de William Shakespeare, y cuya primera mención registrada está en el Chronicon Lethrense (s. * Mención al personaje de Otelo (alusión adjetival), conocido por la tragedia Otelo (1603) de William Shakespeare, y cuya primera mención registrada está en Un Capitano Moro (1565) de Giambattista Giraldi Cinthio. * Mención al personaje de Fausto, de la tradición alemana, erudito que vende su alma al diablo para obtener conocimiento ilimitado y placeres mundanos, conocido por Fausto (1832) de Johann Wolfgang van Goethe y cuya primera mención registrada está en Historia von D. * Mención al personaje del Trovatore, conocido por la ópera El trovador (1853) de Giuseppe Verdi y Salvatore Cammarano, basada en el drama El trovador (1836) de Antonio García Gutiérrez. * Mención a la leyenda de Tristán e Isolda, de la tradición celta, conocida por la ópera Tristán e Isolda (1859) de Richard Wagner y cuya primera mención registrada es o bien el poema "Tristan" (s. * Mención al personaje de Polifemo, cuya primera mención registrada posiblemente está en la Odisea (ca. * Mención al personaje de Caronte, de la mitología griega, el barquero de Hades que transportaba las almas a través del río Aqueronte en el Inframundo, cuya primera mención registrada posiblemente está en la Odisea (ca. * Mención al personaje de Cenicienta, de la tradición eurásica, la muchacha injustamente oprimida que al final alcanza el amor de un príncipe y el triunfo, conocida por "Cenicienta o El zapatito de cristal" en Histoires ou contes du temps passé o Cuentos de Mamá Ganso (1697). * Mención al mito griego de Leda y el cisne (Zeus), que la violó o sedujo y ella quedó embarazada de cuatrillizos: Helena de Troya, Clitemnestra, Cástor y Pólux (dos por el dios y dos por su marido, el rey Tíndaro), cuya primera mención registrada está en Helena (412 a. * Mención al mito griego del rapto de Europa, secuestrada por Zeus transformado en toro y convertida en reina de la isla Creta, cuya primera mención registrada está en la Ilíada (ca. * Mención al mito griego del rapto de Egina, secuestrada por Zeus transformado en águila y madre luego de Éaco, cuya primera mención registrada está en las Ístmicas (s. * Mención al mito griego de Pasífae y el toro, con quien tuvo sexo para satisfacer su pasión zoofílica y luego engendrar al Minotauro, cuya primera mención registrada está en el fragmento 26 del Papiro (ca. * Mención al mito griego de Pigmalión y Galatea, en el cual escultor se enamora de la estatua que crea y Afrodita le da vida, cuya primera mención registrada está en las Metamorfosis (8) de Ovidio, el cual se basó en el texto perdido De Cypro (s. * Mención al personaje de Lancelot o Lanzarote del Lago, del ciclo artúrico, un caballero de la Mesa Redonda cuya primera mención registrada está en Erec et Enide (ca. * Mención al personaje de Pedro Grullo o Perogrullo, de la tradición hispánica, un personaje cómico que pronuncia tautologías o verdades redundantes, cuya primera mención registrada está en Profecía (1460) de Evangelista (seudónimo). * Mención al personaje de Cocoliche, de la tradición teatral rioplatense del s. Según José Podesta, su origen está en el inmigrante calabrés Antonio Cuculicchio, peón de la Compañía de los Hermanos Podestá, quien fuera caricaturizado por el actor Celestino Petray durante una interpretación de la obra Juan Moreira (1884) de Eduardo Gutiérrez. * Mención al personaje de Lilith, de la tradición judía, la primera esposa de Adán que luego se convirtió en demonio, cuya primera mención registrada está en los Manuscritos del Mar Muerto (ca. * Posible alusión a las letras de Garcilaso de la Vega y Juan de la Cruz, o a la literatura pastoril en general, cuando Adán imagina un mundo idílico sin la "ignominia" de la prostitución, una Argentina donde todos los hombres en soledad están unidos en matrimonio con mujeres: "las fértiles llanuras y los valles nemorosos", "raza de pastores y labriegos", "gran frescura de égloga". * Mención al personaje de Laura, la mujer idealizada por la que Petrarca profesó un amor cortés platónico, cuya primera mención registrada está en el Cancionero (1470) de Petrarca y que está inspirada en una dama casada que el escritor vio en una iglesia de Aviñón y con la que tuvo poco o ningún contacto. * Mención al episodio bíblico del cruce del Mar Rojo por el pueblo israelita liderado por Moisés, cuya primera mención registrada está en el Libro del Éxodo (ca. * Mención al episodio bíblico del encuentro entre Rut y Booz en un campo de espigas, cuya primera mención registrada está en el Libro de Rut (ca. * Mención al episodio bíblico de la creación de dioses en forma de novillo por parte de Jeroboam para evitar que sus súbditos viajen a Jerusalén, cuya primera mención registrada está en el Libro de Reyes (ca. * Mención al episodio bíblico de la estatua de oro erigida por Nabucodonosor II, cuya primera mención registrada está en el Libro de Daniel (ca. * Mención al episodio bíblico de la profecía de la destrucción del templo de Jerusalén, cuya primera mención registrada está en el Evangelio de Mateo (ca. * Mención al episodio bíblico de la crucifixión de Jesús, cuya primera mención registrada está en el Evangelio de Marcos (ca. * Mención al personaje de Jasón, de la mitología griega, héroe que encabezó la expedición de los Argonautas en busca del vellocino de oro, cuya primera mención registrada está en la Odisea (ca. * Mención al personaje de Belerofonte, de la mitología griega, héroe que mató a la Quimera y montaba en Pegaso, cuya primera mención registrada está en la Ilíada (ca. * Mención al personaje de Antígona, de la mitología griega, hija/hermana de Edipo y enterradora de su hermano Polinices, cuya primera mención registrada está en Antígona (ca. * Mención al personaje de Orfeo, de la mitología griega, músico y poeta legendario que intentó rescatar a su esposa Eurídice del Inframundo, cuya primera mención registrada está en un fragmento incompleto (ca. * Mención al personaje de Lisístrata, organizadora de una huelga sexual de mujeres para detener la guerra del Peloponeso, de Lisístrata (411 a.

Marechal hace un mapamundo increíble del arrabal porteño, de su querida Villa Crespo, con un exactitud que deslumbra.

The attraction is that it's promoted as the Argentine Ulysses, that Leopoldo Marechal does for Buenos Aires what Joyce did for Dublin. Part of the story concerns Adam's unrequited love for Solveig Amundsen, who rhymes in the novel and in Adam's mind with Dante's Beatrice. "The Blue-Bound Notebook" is written by Adam and aligns closely with Dante's La Vita Nuova in that it describes his idealized love and spiritual exaltation for Solveig Amundsen. Adam and the friend who acts as his Virgil, the astrologer Schultz, descend into the Dark City of Cacodelphia, a parody of Inferno. The chapter acts a little like the Nighttown episode of Ulysses, recalling what's gone before in the novel.

Cuando la termine podré hacer una crítica más elaborada.

Leopoldo Marechal fue un poeta, dramaturgo, novelista y ensayista argentino, autor de Adán Buenosayres, una de las más importantes novelas de la literatura argentina.

  • Spanish

  • Fiction

  • Rating: 4.34
  • Pages: 614
  • Publish Date: September 28th 2003 by Editorial Seix Barral
  • Isbn10: 9507313796
  • Isbn13: 9789507313790